|
Dead
to Right
Se
formo la balacera!!!
Por
Juno
Jake
Slater se enfrenta solo, literalmente, ante el mundo; en el frenético
juego de acción de Namco donde todo, absolutamente todo,
es exagerado.
Introducción
Cuando
empezaron a salir las consolas de 128 bits, este fue uno de los
juegos más nombrados por parte de las third parties. Aparece
en Gamecube un tanto después de la versión de PS2
y viene cargado de plomo para todos.
Resulta
ser que eres Jake Slater, un policía de la unidad canina
que, junto a su amigo perro Shadow enfrentan peligrosas misiones.
Pero en una de ellas todo sale mal a tal punto que tienes en contra
tuya una ciudad donde no vale la pena dar un paso; un grupo de
maleantes, hampones, asesinos y capos que controlan los negocios
y al negligente departamento de policía desde sus altos
mandos. En tu último caso debes saber porque tu padre ha
sido asesinado y para ello debes desenmascarar todo.
Gráficos y Sonido:
A
pesar de moverse con suavidad es claro que los gráficos
del juego son muy viejos. La ciudad se nota bien pero sin ningún
detalle extra importante. Es ridículo compararlo a juegos
de alto calibre en el género. Se ve a menor nivel de otros
como Medal of Honor, Metal Arms o Bounty Hunter, que más
o menos pertenecen al grupo de Dead to Rights.
Su
punto más débil es en el conteo de polígonos,
especialmente a nivel de personajes como el principal o los enemigos,
que parecen sacados de un juego de PSX. Por otro lado, los efectos
de luz no son para nada sorprendentes y las animaciones, aunque
no se ven mal, están unos pasos atrás del tiempo
donde apareció. Vale la pena destacar que el framerate
es excelente y un punto técnico muy fuerte del juego; algo
importante tomando en cuenta que es un juego de acción
muy frenética y el conteo de cuadros permite esto. No esperes
en este juego efectos de otro mundo, ambientes envolventes, animaciones
de lujo o toques únicos. Simplemente es muy del montón
a nivel de gráficas.
A
nivel de audio, el juego cumple con traer algunas coplas propias
de juegos de acción ráidos. Algunas canciones destacables
aquí y allá pero nada impresionante. Hay veces que
la música no acompaña el escenario aunque este efecto
es poco importante aquí porque no se nota mucho. Es lo
que te esperas a lo mínimo de un juego de acción.
Por
otro lado, el sonido ambiente es normal y ya. El departamento
de voces muestra a Jake con una voz trabaja bien aunque nada que
ver con sus diálogos propias de un héroe sin sentido.
El sonido de las armas es algo bastante estándar, nada
fuera de lo común tampoco, más cuando solo soporta
hasta Stereo. Como ves, a nivel técnico no es la gran cosa
así que si eres de los que decide con estos departamentos,
ten cuidado.
El Juego:
Yo
lo catalogo como un ridículo juego de acción. No
digo ridículo porque sea malo (no lo es) sino porque te
pone enfrente a situaciones muy ridículas, incluso para
un juego de acción. Es como si estuvieses solo contra el
Mundo y el Mundo quisiera asesinarte. El juego consiste en 15
capítulos, cada uno con una serie de niveles cortos donde
lo único que debes hacer es matar, matar y matar. A veces
te hacen un pequeño cambio aquí y allá pero
de todos modos debes matar y seguir matando.
La
idea es llegar desde un punto A a un punto B eliminando cuanto
enemigo se te ponga enfrente (y como dije, todos son enemigos).
Utilizas armas que van desde pistolas automáticas, escopetas
y rifles automáticos, hasta rifles francotiradores, metralletas,
etc. Los enemigos van desde sicarios que caminan tranquilamente
por las calles hasta masajistas de un club nocturno, payasos de
circo en un cementerio, policías del servicio secreto,
trabajadores de la construcción, entre otros extraños
entes. Ya sabrás con esto que el nivel de sadismo del juego
está un poco alto.
Pasar
las misiones requiere de apuntar y disparar. Para ello el control
es muy simple ya que apuntas con R y mantienes enfocado al enemigo,
luego disparas con el botón A. El botón X es el
de acción y te permite abrir puertas o activar mecanismos.
También permite desarmar a un enemigo y usarlo como escudo
humano. Al acabar con todo puedes eliminarlo con un movimiento
final muy poco ortodoxo y bastante sanguinario de parte de nuestro
buen amigo Jack. Existe una barra llamada Adrenalina que te permite
realizar movimientos especiales. Con el botón Y, Jake salta
y si lo mantienes todo se pone en cámara lenta, permitiendo
apuntar y disparar fácilmente a costa de la adrenalina.
La palanca C permite cambiar entre enemigos y L permite agacharse
para protegerse.
El
juego no es muy inteligente que digamos, de hecho, con su historia,
diálogos y temática, tenía a leve impresión
que por cada enemigo que mataba, una neurona mía igualmente
moría. El juego se torna algo difícil a medida que
pasa el tiempo pero esto no significa que esa jugable a nivel
de estrategia. Y es que, como punto débil, Dead to Rights
a veces no se siente como un juego de acción donde debas
planear una estrategia para eliminar los enemigos o abrirte paso
de forma coherente. Quizá esto no era lo que los desarrolladores
buscaban, sino que quizá querían crear algo así
como un Contra sangriento.
Ciertas
secciones exigen el uso de tu amigo Shadow, un perro muy leal
pero muy sanguinario, como su amo. Puedes mandar a Shadow a atacar
el cual acertará una mordida directa a la arteria aorta
(la de tu cuello) lanzando chorros de sangre muy bien pixelazos
y trayéndote un arma para que uses. El buen can se usa
de vez en cuando para atacar y para ayudarte a buscar bombas.
Una misión requiere encontrar unas bombas y desactivarlas
con un método muy raro. Además, en otras misiones
debes encontrar extintores para abrirte paso por las llamas. Una
misión es dentro una cárcel donde debes pelear a
mano limpia, alzar pesas, boxear y hasta encontrar cigarrillos
para los reclusos. Otra misión requiere que vayas en un
helicóptero con una mira (al estilo Incoming) para dispararle
a los enemigos. Como ves, de vez en cuando el juego ofrece algún
cambio en el ritmo.
Al
final, Dead to Rights es un juego dentro de una gran cantidad
de mejores de acción como Bounty Hunter o Metal Arms. No
ofrece nada nuevo al género y es muy sangriento. Tiene
una excelente dificultad pero la ejecución de la misma
es muy pobre, tomando en cuenta que se torna frustrante, repetitivo
el juego y con carencia de opciones para que el jugador intente
y pueda resolver problemas. En vez de eso, trata de colocarte
en una situación poco conveniente donde debes huir, atacar
y huir de nuevo; sin darte oportunidad a superar un verdadero
fuego cruzado.
Final
Dead
toRights se mantiene como un juego bueno si lo consigues a buen
precio pero que está muy por debajo del estándar
del Gamecube donde los juegos de acción no abundan pero
los que están son muy buenos y mejores que este. Su control
es sencillo, su acción rápida y frenética
y su modo de juego sádico y sanguinario. Lástima
que la ejecución de algunas misiones sea algo tosca y que
no ofrezca un nivel de estrategia real. Dead to Rights se pierde
por ser un juego a veces muy simplón y repetitivo aunque
tiene sus buenos momentos. Pruébalo.
+
El framarate está a la altura de un juego de este tipo.
+ El sonido es lo típico de este tipo de juegos.
+ Algunas misiones interesantes donde debes enfrentar otros retos
más allá de homo sapiens con malas intenciones.
+ Un juego muy violento para los que les gusta un poco el género.
+ La acción es frenética y no se detiene. Imagina
algo así como True Lies en videojuegos.
-
Los gráficos a nivel general son muy simplones
- Repetitivo, poco inteligente, le falta a veces carisma.
- Algunas misiones no requieren de una real estrategia, lo que
aumenta más aquello que te dije sobre ser quizá
el juego menos inteligente de todos.
- No hay nada para tomar o recoger cuando regresas, solo jugarlo
en diferentes dificultades te permite jugarlo nuevamente de forma
diferente.
- Un juego corto aunque no se podía hacer más por
la repetición de eventos.
|