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Paper
Mario: The Thousand Years Door.
Puro papel!
Por
Juno
"El mejor RPG de Nintendo 64 tiene su secuela en el Gamecube
y hace todo un papelazo en el que es quizá el mejor juego
del año."
Introducción:
Yendo
atrás a la era de Nintendo 64, muchos intentaron sacar
sus RPGs sin éxito hasta que ya a finales de la era de
los 64 bits, Intelligent Systems (Fire Emblem, Metroid Fussion)
sacaran un clásico entre clásicos: el Paper Mario.
El juego fue nominado a juego del año y recibió
excelentes críticas por su simplicidad, nostalgia, diseño
de escenarios, humor y estilo gráfico. Ya han pasado casi
4 años desde aquel juego y hoy nuevamente aparece el segundo
título de la serie (cuarto RPG de Mario) bajo el nombre
Paper Mario: The Thousand Years Door. La gran diferencia es que
en Nintendo Gamecube la competencia de los RPGs es demasido fuerte
con títulos como Tales of Symphonia, Baten Taitos y Skies
of Arcadia: Legends.
La
historia cuenta los relatos de una antigua civilización
próspera y justa que vivía sus mejores años
hasta que un enorme cataclismo azotó la zona sin razón
aparente y llevó a la ciudad a la ruina total, destruyéndola
y dejando solo escombros en una isla (te suena a Wind Waker eh?,
de hecho, la historia es contado con frescos como la intro de
Wind Waker). En el mismo lugar, un mítico templo contenía
la Puerta de los Mil Años, que se dice que podría
llevar a aquel elegido a aquella próspera ciudad. Muchos
milenios pasaron desde aquel tempestuoso día donde el cielo
se abrió y el tiempo curó las heridas. En esa misma
isla y entre los escombros se fundó otra ciudad que poco
a poco se convirtió en un puerto de gansters, piratas y
filibusteros a la cual llamaron Rogueport. La princesa Peach se
encontraba rondando los alrededores (Rogueport pertenece a Mushroom
Kingdom) cuando encuentra un vendedor que posee un mapa muy extraño
que contiene información de cómo abrir la Puerta
de los Mil Años. Al Peach comprar el mapa desaparece en
el puerto y no sin antes mandar el mapa a Mario quien va a Rogueport
a encontrarse con Peach. Al llegar se encuentra con la "sorpresa"
de que ha sido raptada por un grupo de bandoleros del pueblo que
apenas había llegado. Es así cuando empieza la cacería
de Peach y de la Puerta de los Mil Años.
La
historia tiene el típico feeling Mario de raptos y estrellas
que colectar para abrir un determinado lugar que te lleva a la
batalla final. Es la misma secuencia de los clásicos de
Nintendo de Mario y Zelda. Sin embargo, el verdadero tesoro de
la historia de Paper Mario no es su historia exterior que acabo
de contar, sino que el juego se basa en 7 capítulos (como
en N64) y cada uno posee una historia excelente, graciosa, muy
bien realizada y entretenida y siempre mejor que la anterior (tal
y como pasó en N64).
Gráficos:
Hace
un tiempo, el estilo gráfico de Paper Mario fue aclamado
como de los mejores y aún ese estilo fresco sigue siendo
la pauta y carta de presentación de este clásico.
Ahora los gráficos son sumamente claros, los personajes
tienen un detalle muy bueno y los ambientes son una verdadera
delicia de detalles gráficos y aspectos arquitectónicos.
Claro, todos con ese toque de la serie que siempre ha gustado
desde 1985 y que aún sigue dando mucho hoy en día.
El
diseño de los personajes se mantiene con mejor calidad
gráfica en cuanto al recorte de sus bordes y a la claridad.
A destacar la aparición de los clásicos Goombas,
Koopas y especies que lo conforman pero también muchos
enemigos nuevos y de excelente diseño como un enorme dragón,
un robot "mecánico" de papel, etc. Lo que si
se gana un premio son los ambientes que son muy parecidos a la
versión de N64. Se tiene un hermoso bosque típico
de la serie, no puede faltar el pueblo fantasma con una ambientación
que haría sonreír (o llorar) a Edgar A. Poe, una
ciudad tipo Las Vegas donde se realizan los mejores eventos y
torneos, un bosque surrealista para los amantes de Salvador Dalí
y para sorpresa de muchos, incluye pequeños escenarios
iguales al Super Mario Bros. De 1985. A ello se suman cavernas,
pueblos o villas, islas, etc. Y en el centro de todo está
Rogueport donde puedes hacer infinidad de cosas y encuentras a
muchos personajes interesantes.
Las
animaciones en papel son muy graciosas, así mismo los poderes
y nuevos efectos. Quizá se pudo trabajar un poco más
en las magias porque muchas se ven muy simples y muchas otras
son sacadas directamente de la versión N64, que no es malo
pero un cambio aquí pudo ser mejor. El juego se mueve muy
bien, sin bajones y con mucho pero mucho que ver. Muchos se confunden
creyendo que este es un juego en 2D, siendo de verdad en 3D (solo
para aclarar).
Sonido:
Un
aspecto importante en todo juego Mario y aquí cumple a
cabalidad ya que como siempre, une las nuevas canciones del juego
en si, con esas clásicas de siempre. Aunque el apartado
sonoro no es el mejor de todos los tiempos, si se defiende y muy
bien, mostrando canciones diferentes según el nivel: desde
la movida y pegajosa canción de Rogueport hasta la triste
y melancólica canción del pueblo fantasma Twilight
Town. La calidad de sonido es muy buena y aprovecha bien el apartado
Dolby aunque claro no al nivel de juegos como Metroid Prime o
Rebel Strike.
Los
efectos sonoros son igualmente cumplidores de su trabajo al nivel
esperado, con una gran cantidad de efectos sonoros, de nuevo algunos
de estreno y otros clásicos como cuando Mario entra a un
tubo o cuando salta. Vale la pena tomar en cuenta que el juego
no posee voces (es texto) pero hay pequeñas voces de repente
de gritos o asombros muy graciosos, en especial los de Mario.
El Juego:
Vamos
por parte. Iniciamos con el sistema de juego como un todo. El
mismo se juega como la versión de N64 donde tienes una
cantidad de capítulos y al final de cada capítulo
tienes una estrella. Cada capítulo posee un calabozo o
nivel grande que van desde templos, castillos hasta casas o coliseos.
Para entrar a estos castillos debes antes obtener ciertos ítems
y cumplir ciertas condiciones por lo cual deberás visitar
villas, vencer enemigos, comprar cosas, resolver acertijos y ayudar
a algunos personajes (exactamente como un Zelda). Al ingresar
al calabozo o nivel principal de cada capítulo encuentras
ítems que te ayudan a resolver los acertijos dentro, además
hay mejorados y nuevos enemigos, llaves, puertas cerradas, trampas
y al final el clásico jefe que en esta versión son
mucho más graciosos y mejorados en cuanto a diseño
y forma de batalla. Repites eso no sin antes resolver side queso
o misiones paralelas a la aventura, obtener medallas en minijuegos
o misiones especiales y muchas pero muchas cosas más.
El
sistema de batalla está si bastante cambiado aunque conserva
ese excelente y simple modo fácil de entender pero que
no le resta dificultad al juego. Es un sistema de batallas por
turnos pero más técnico que los impersonales sistemas
como los de juegos Pokemon donde escoges el poder y ya. Aquí
tienes que tomar en cuenta la defensa del enemigo y la tuya. Además
las técnicas son muy variadas y hay enemigos que tienen
condiciones muy especiales. Por supuesto está el sistema
sensitivo que permite obtener combos cuando aprietas el botón
en el momento correcto del ataque o defensa. Súmale el
uso de ítems de ataque y defensa, poderes especiales de
estrella, el uso de tu compañero de ataque y los poderes
que ganas gracia al uso de medallas. Como apartado nuevo está
la tribuna ya que las batallas se realizan en una especie de teatro
o foro donde hay varios personajes que pueden ser buenos como
goombas decentes, kooopas amistosos, toads pero pueden haber perversos
en las gradas. La idea es que si realizas la batalla bien estos
te darán apoyo llenando la barra de ataques especiales
de estrella. Además, luego de cada ataque o defensa, además
del comando sensitivo puedes hacer movimientos llamados "Sttylish"
que hará que la audiencia se vuelva loca y te apoye. Pero
si tu batalla es mediocre, aburrida, repetitiva estos tipos no
tendrán misericordia y empezarán a lanzarte latas,
piedras y demás armas de encuentro. Esta adaptación
es muy graciosa, sumado al hecho de por estar en un teatro verás
cosas bastante raras como que se cae la escenografía (y
te cae encima quitándote salud, claro le puede caer encima
al enemigo o a ambos), que de repente un miembro de la audiencia
salga corriendo por detrás del telón y se caiga
(sospechosamente) un tanque del techo a ti o tu enemigo, etc.
De
nuevo tendrás las medallas con poderes especiales y habilidades.
Las tiendas son las que surten de ítems y tienes una gama
enorme de opciones que van desde resolver misiones especiales,
ayudar a personajes, jugar en un casino o vencer el Pozo de los
100 Retos. Además el juego posee esos momentos tan especiales
y que en su mayoría son muy pero muy graciosos, típico
de esta serie de juegos Mario en RPG. Todo unido a un juego que
tiene como el balance su mejor cualidad.
Algo
que es bueno tener muy en claro es que en comparación con
la versión de N64, cada capítulo no posee lo que
se llama un calabozo exactamente. A veces son niveles cortos donde
tienes que salir y las acciones se realizan en exteriores o hay
un nivel en donde entras a un coliseo de lucha libre y todo se
desarrolla como un luchador y un promotor y tu búsqueda
por el campeonato de ese lugar. Se nota que la versión
de Nintendo 64 tenía calabozos quizá mejor trabajados
y un poco más complejos aunque ambos tienen su nivel de
respeto aquí.
Algo
realmente excelente son las batallas con los jefes y la historia
de cada capítulo. Las batallas te ponen en situaciones
graciosas, variadas y de muy buena estrategia, tomando en cuenta
que aunque este juego no es difícil de aprender, no significa
que te de algunos dolores de cabezas con ciertos enemigos donde
debes hurgar entre sus cualidades para encontrar sus defectos.
Además, el tamaño y el diseño y la emoción
de las batallas es genial.
Esta
nueva versión mejora en el sistema de peleas gracias a
sus nuevas inclusiones que le caen como anillo al dedo. La nostalgia
y el sentimiento ese de traer muchos elementos de la serie Mario
de antaño continúa siendo una de las características
de la serie y la facilidad de aprendizaje junto a esa curva de
dificultad tan bien confeccionada lo hacen de los mejores este
año.
Longevidad
y Reusabilidad:
El
juego es más largo en si que la versión de N64,
de hecho es un poquito más difícil aunque jugadores
con experiencia en el primer no lo noten, pero tiene sus partes
de pensar o quedarse trancado. Alrededor de 25 a 35 horas sin
el 100% (lo cual aumenta a 45 sin mucho problema) por lo que es
un juego largo y muy entretenido que vale la pena disfrutar.
No
contento con eso tienes mucho por colectar e investigar, siempre
te encuentras algo nuevo y es muy gracioso y vale la pena vivirlo
dos o más veces. Es un clásico que vale la pena
comprar al precio de venta como nuevo.
Final:
Paper
Mario: The Thousand Years Door encuentra en su simplicidad, buena
dificultad y curva de aprendizaje, diseño, humor, historias
y ambientes, el mejor de los balances para un RPG que debe ser
probado por aficionados al género. Y si no eres fan del
género, juégalo porque no tiene esos momentos tediosos
de muchos RPGs. Un juego largo, entretenido, vistoso, simple y
altamente recomendado. Un clásico entre clásicos
y el mejor para mi este año en el cual han salido pesos
pesados de verdad pero con todo y eso, este sobresale entre todos.
Pros
+ Una aventura gráficamente estilizada y de gran diseño
de ambientes y variedad.
+ Los personajes del juego: cada uno es una historia y carácter
aparte.
+ El sonido es de respeto, no es la gran cosa pero cumple: nostálgico
y escénico.
+ Desde SNES los RPGs de Mario son de muy buen humor y este no
se escapa del linaje de hartas risas.
+ Los calabozos y las villas: cada una con su historia, retos,
etc.
+ Los nuevos poderes de Mario que lo convierten en aeroplano,
papel roll o plano.
+ El sistema de batalla: simple, personal y muy entretenido
+ Los jefes y enemigos.
+ La gran variedad de misiones y aventuras alternas
+ Un total de 25 horas o más para completar esta enorme
aventura
Contras
- Que hay ocasiones que se parece mucho al de N64. No es malo
pero quizá pudieron hacerse más cambios.
- Técnicamente pudo tener más efectos de luz y sombra.
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